Qué capacidad de guardar rencor, la tuya
Qué elegante forma de anular
Un sencillo te-ignoro-no-me-importas
Un acento en la ó y un saludo monosilábico.
Prestas tanta atención a ignorarme
Que comienzo a pensar que te importo
Te importo tanto que no puedes dejar de intentar ignorarme
Todo el tiempo huyes de la intensión de hablar
Huyes de mi nombre y de mis cosas
Huyes de quien fuiste conmigo
Pero esa parte, tan tuya, no la puedes extirpar.
SB