21 febrero 2006 (última versión 23 de agosto 2008 )
No hay amor más esperanzador, que el que no puede ser amor.
me decido a ocultarme con disciplina tras los pliegues del dolor…
Si me dejo mal actuar
Si me dejo…
¿Me abrirás las puertas de tu corazón?
Me recibirás como un mendigo y
Me darás tu alimento,
o ¿me dejarás solo,
para estar con quien no soporto estar?
Si me expandiera ¿me darías tu mano?,
¿harías refugio de la tormenta
que me rompe?
¿Me darías tu corazón aun sabiendo
cuán enfermo estoy?
¿tendrías confianza en mí?,
¿creerías que yo?
Te digo lo que harías:
Mirarías por ti, y entonces…
me dejarías desarmarme, desnudarme…
y bajo la tormenta, dejarías que el agua
lave mis costras…
Esta purificación inevitable
me canta en las manos la envidia
y me pilla los desechos.
Así es como me expando…
Cuando en verdad entrego lo que tengo,
Sin motivo y sin desahogo
Dejando que la limpieza de mis paredes, de mis calles y mis aceras
reluzca bajo tu mirada sorprendida,
sin retener nada, sin evaluar lo que entrego:
Mi mundo se hace un lienzo de cadáveres perpetuos
tendidos en la arena pura que me enciende la mirada y
no me vengo para estar contentos,
me quedo para estar solos, puros,
me tengo de forma insufrible, ignoro lo que el pasado me hizo para acurrucarme,
el futuro insiste en recordarme que no existe,
¡Y no le creo!
SB