El Yo dividido. Un estudio sobre la salud y la enfermedad, de R. D. Laing

Este libro revisa de forma muy profunda a la esquizofrenia y expresa una postura muy humana sobre el trato y la apreciación de los pacientes esquizofrénicos, su contexto y su núcleo familiar. Plantea una forma de relacionarse con el paciente esquizofrénico mucho más profunda y humana.

Los temas que este libro toca principalmente son:

· Fundamentos existenciales-fenomenológicos de una ciencia de las personas

· La relación con el paciente en cuanto persona o en cuanto cosa. La persona a quien llamamos esquizoide se siente a la vez más expuesta, más vulnerable a los otros que nosotros mismos, y más aislada. El hombre normal aprende a mentirse a sí mismo para no ser de “vidrio” como los esquizofrénicos “Todo lo que puede ver, no soy yo”. Un esquizofrénico carece de toda esperanza.
Fundamentos fenomenológico-existenciales de la comprensión de la psicosis. Se entiende que un paciente es psicótico cuando se da una falta de congruencia, un choque entre él y yo.

· La interpretación como función de la relación con el paciente. El meollo de la experiencia de sí mismo que tiene el esquizofrénico debe seguir siendo incomprensible para nosotros. Mientras estemos cuerdos, y él loco, no podrá cambiar la relación. Pero la comprensión, en cuanto esfuerzo para captarlo y alcanzarlo en su significado, mientras permanecemos en nuestro propio mundo y lo juzgamos por nuestras propias categorías que, inevitablemente, no valen para él, no es lo que el esquizofrénico desea o necesita. Debemos reconocer, incesantemente, su carácter distintivo, su diferencia, su separación, su soledad y su desesperación.

· Inseguridad ontológica à No estar seguro de lo que es la realidad, los otros, el mundo, uno mismo. Existencia parcial. 1. Ser tragado à todas y cada una de las relaciones amenaza con la pérdida de identidad al individuo. 2. Implosión. Choque de la realidad. El individuo siente que está vacío, pero este vacío es él. Cualquier contacto con la realidad amenaza con tragarlo, es una amenaza a la identidad. 3. Petrificación y despersonalización. Terror (parálisis). La despersonalización es una técnica universalmente empleada como medio de tratar con el otro cuando se vulva demasiado cargante o perturbador. Uno ya no se permite a sí mismo responder a su sentimiento, quizás se disponga a considerarlo y a tratarlo como si no tuviese sentimientos.

· El yo encarnado y no-encarnado. A pesar de la falta de seguridad básica, la vida debe proseguir (tipos de relaciones que establecen las personas antológicamente inseguras) El yo encarnado o provisto de un cuerpo.

· El yo no encarnado. Cuando la persona se identifica con aquella parte de sí que considera no-encarnada, o separada de un cuerpo.

· El yo interior en la condición esquizoide

· El sistema del falso-yo

· Conciencia de sí

· Desarrollos psicóticos

· El yo y el falso yo en un esquizofrénico

Estoy de acuerdo en la postura que toma el autor frente a los pacientes y la relación del paciente y el médico. Creo que la verdadera cura no se logra con hacer un diagnóstico y recetar algún tratamiento, sino en el verdadero acompañamiento del paciente. Realmente creo que todas las respuestas están en nuestro interior. Y la cura a las enfermedades viene incluida también en nuestro interior. Están ahí, al alcance del paciente. En verdad creo esto. Y la mejor forma de encontrarlas es facilitarle al paciente la búsqueda de él mismo. Por eso estoy de acuerdo en general con los temas tocados en esta lectura, la forma de ver con compasión a los pacientes, y me refiero a compasión en el sentido de “acompañamiento” (acompasar).

Me parece una lectura valiosísima para comprender la aproximación hacia pacientes que es imposible comprender si no se ha estado en ese “estado”. Es como si llegara un paciente que habla otro idioma y me pidiera ayuda. En realidad es cuestión no sólo de paciencia, sino de aprender su lenguaje para entenderlo. Sobre todo de aprender con humildad que un paciente es una persona que pide ayuda, y yo, como terapeuta, le brindo un servicio, le soy útil. No es al revés, ni mucho menos por que el paciente tenga su padecimiento va a ser menos inteligente que yo. Creo que si me pusiera en la postura de decir que yo tengo las respuestas para mi paciente, estaría perdiendo mi tiempo. Esta lectura me enseña a confiar en que todos tenemos una sabiduría interior que está ahí y que es intocable aun por la pero de las enfermedades, esa sabiduría interior es divina y nada puede tocarla. Y respetando este principio, debo de confiar en mi paciente y tener fe en que puedo serle de utilidad para que encuentre esa sabiduría dentro de sí mismo y así él mismo pueda volverse una persona holística y cure sus fracturas de personalidad.

Mientras leía este libro tan útil, me sentí conmovida al pensar que existen estos padecimientos tan dolorosos de fractura de la personalidad, tan fuertes que logran evitar que la persona tenga contacto con la realidad y con sus sentimientos. Me sentí identificada muchas veces con algunas descripciones porque he pasado por momentos tremendamente parecidos a la esquizofrenia cuando he tocado fondo, la diferencia es que para mí fueron momentos en un proceso, o eventos que desencadenaron un proceso. Y para las personas con estas enfermedades son estados generalizados. Eso, la verdad me hizo sentir mucha empatía y compasión.

Definitivamente este libro amerita una nueva lectura, con otros ojos, con los ojos que me quedan después de haberlo leído, este tema era nuevo el tema para mí, muy interesante, y definitivamente básico para desempeñarme como terapeuta y lograr un entendimiento más cercano con mis pacientes.

Sabinne