Recientemente estuve de visita en la hermosa ciudad de Puerto Vallarta y algo que me traje de este viaje fue el acercarme un poco al arte huichol. Iba con mi hermana caminando por el centro cuando nos topamos con una (de muchas) tiendas que comercializan el arte huichol; lo interesante de este local fue que la dueña realmente sabía sobre los símbolos, significados, deidades, representaciones y, sobre todo, de las preocupaciones artísticas que tienen los huicholes que la realizan.
Al principio no me interesó tanto, confieso que escuchaba hasta un poco harta a la mujer, que en cuanto me aproximaba a algún cuadro, se soltaba describiendo los símbolos y sus significados y el porqué el artista había querido incluir exactamente esas figuras y colores en su trabajo. No fue hasta que mi hermana comenzó a mostrar un verdadero interés en unos pequeños cuadros que yo presté realmente atención.
Salimos de la tienda sin comprar nada, pero mi hermana me dijo que estaba dispuesta a volver el día siguiente para comprarle un cuadro a su hijo, que tiene apenas diez meses, porque le parecía un buen regalo darle un cuadro en el que se simboliza el camino espiritual, el chamán y los antepasados. Fue entonces que realmente comencé a interesarme por toda la simbología del arte huichol.
Actualmente estoy haciendo un diplomado en semiología en arte y educación y me encantó la idea de ver el arte huichol con los ojos de la semiología. A veces se toma a la semiología como algo meramente teórico o académico, muy rígido y sin ninguna aplicación; la verdad es que eso pasa como con cualquier ciencia, uno puede pensar que las matemáticas son teóricas, pero no podemos negar que tienen un sinfín de aplicaciones, que la naturaleza es matemática, hasta el lenguaje es matemático, el ritmo de la poesía es matemático… es decir, las matemáticas son una forma de explicar la naturaleza y, a la vez, una forma de poder aplicar los patrones de la naturaleza en el arte, el lenguaje, la arquitectura, etc.
La semiología se puede ver exactamente igual, si alguna vez han leído Semiósfera, de Iuri M. Lotman, en la que este semiólogo reúne gran parte de sus trabajos sobre semiología bajo el concepto de atmósfera semiológica. Es decir, es ampararse bajo el gran paraguas de la atmósfera que todo lo contiene, pero con los ojos de la semiología.
Yo también decidí comprar un cuadro para un gran amigo que sé que valora mucho el arte huichol (y en general el arte), y que sé que se interesaría por la simbología. Primero me gustaría explicar que los cuadros de arte huichol están hechos de estambre sobre cera o bien, de chaquira. También hacen algunas vasijas decoradas y también hacen algunos animales adornados en colores diversos con chaquira, vi uno que otro alebrije (que no estoy segura sean muy antiguos dentro del arte de los huicholes, o si más bien son una adaptación a su propio arte).
Lo que me causa un sentimiento de plenitud, es el darme cuenta de cómo coincide la simbología de los huicholes con la de otras culturas milenarias que se encuentran a miles de kilómetros de distancia. Por ejemplo, la serpiente para los huicholes es símbolo de vida; en el caso de la sabiduría hindú y para los egipcios, la serpiente también es símbolo de vida, de trascendencia espiritual. La serpiente sube al mundo espiritual y luego baja trayendo evolución espiritual, la descripción de este camino, es justamente la greca de la serpiente. Para los huicholes las serpientes también son mensajeras entre el mundo espiritual y el mundo terrenal.
Encontré que también los huicholes realizan mandalas, otra coincidencia con la tradición hindú. Los mandalas son representaciones simbólicas del mundo interior, de la conciencia; son dibujos, muchas veces geométricos, otras veces no, que muestran a través de símbolos, mensajes o estados de conciencia. Generalmente se realizan estando en un estado de conciencia alterado, el cual, en el caso de la tradición hindú generalmente se consigue a través de la meditación, mientras que en el caso de los huicholes, se consigue a través del consumo del peyote.
El peyote es un símbolo, un mensajero y una elemento ritual para los huicholes. Le dan tanta importancia que inclusive mucha gente piensa que el peyote es otro de sus dioses, pero no es así. Los huicholes ven en el peyote a un mensajero, a un conducto para entrar en comunicación con los dioses, con la propia conciencia. De hecho, vi que muchos mandalas tenían en el centro un peyote, que es un cactos cilíndrico y algo grueso, es decir, era un círculo dentro del mandala, el cual se puede encontrar como un símbolo del círculo de la vida. El círculo es un símbolo universal, y representa la vida, lo femenino, y también puede interpretarse como vacío, pero no un vacío en sentido negativo, sino un vacío del que parte el todo.
Los huicholes también representan con velas, a la luz. La luz que ilumina sobre la ignorancia, sobre la dualidad, sobre la propia sombra. Curiosamente las velas son elementos simbólicos en muchas culturas y religiones; por ejemplo, los católicos las utilizan en los ritos de la misa para representar la luz del mundo, la iluminación, el camino.
Las arañas, por ejemplo, en el arte huichol son mensajeras de los dioses que recuerdan las promesas hechas. Dicen que cuando una araña pica, es para recordarle a la persona alguna promesa que no ha cumplido.
Al ver los cuadros de los huicholes me acordé de sueños que he tenido, de los símbolos que en ellos he encontrado, y me sorprendieron las grandes coincidencias. Entonces, una vez que regresé a Querétaro y le entregué el cuadro que le traje a mi amigo, le hice el comentario sobre las coincidencias simbólicas entre los huicholes y otras culturas. Entonces, como buena representante de la raza humana, intenté darle de inmediato una explicación a este hecho, y lo primero que pensé fue que en el fondo todos hablamos el mismo idioma, la naturaleza, el cosmos, nuestro cuerpo… porque todos estamos conectados a través de la Consciencia. Algunos podrán creer que los extraterrestres vinieron hace millones de años y dejaron parte de sus enseñanzas en diferentes partes del globo; otros podrán creer que antes de que los continentes se dividieran, éramos una sola cultura que pudo viajar sin tener que atravesar el mar, dejando rastros por diferentes partes del planeta, que una vez separados los continentes, puede no parecer lógico que una misma cultura caminara por esos lugares (lo que ahora nos parecería muy lógico); yo prefiero creer que todo eso podría ser, pero que de cualquier forma, todos somos parte de lo mismo, somos unidad que se ha dualizado para poder conceptualizarla en nuestras mentes limitadas, pero que finalmente nuestra conciencia es una y es universal, incluidos los extraterrestres.
El arte es proyectiva en este sentido. El arte se hace con el hemisferio derecho, que es el hemisferio que rige la creatividad, la creación. Por esto pienso que todo arte es proyectivo. Ningún artista está exento de mirarse a sí mismo en su obra. El arte huichol, que generalmente se realiza en un estado alterado de conciencia, es un arte simbólico que no busca la belleza como todo arte, sino busca la expresión simbólica de ese mundo que generalmente no podemos percibir en un estado de conciencia normal. Lo impresionante es la belleza que emerge aun sin buscarla.
Dicen los huicholes que sus cuadros son espejos por donde los dioses nos miran. Creo que esta forma de ver el arte debería aplicarse siempre, toda obra de arte es un espejo por donde nuestra propia divinidad nos mira, nos dice quiénes somos, nos gritan nuestra propia simbología, nuestros códigos personales; el arte es la mejor forma de autoconocerse.
Sabinne



Un Comentario
Mucha razón, la obra es una proyección del autor y de su consciente quiera o no.
Referente a la consciencia un dibujo
Consciousness y que conste que no me metí ningún alucinógeno, jeje.