El miedo no me deja ver quien soy. Tengo frente a mí las posibilidades, los millones de posibilidades. Culpa existencial. Es tan difícil aceptar que yo, hoy mismo, aquí mismo, podría estar haciendo millones de cosas, unas más significativas que otras, quizás para algunos, pero para mí, lo que estoy haciendo aquí y ahora es lo más significativo, es lo que le da sentido a mi vida en este momento. En mi ser tengo esta certeza de saber qué voy a hacer, qué voy a atreverme a vivir en los próximos meses, y sin embargo hay una parte de mí, en mi mente, que me advierte de todos los riesgos y posibilidades no tan afortunadas, y entonces el miedo se me agolpa como un bicho en el pecho y trepa a mi garganta como si tuviera tentáculos.
Hoy hablamos de la fe. Hoy hablamos del salto al vacío. Sé que el miedo se interpone entre mí y la libertad, entre mí y encontrarme con mi misión, mi destino. El miedo no me deja ver quién soy. Entonces descubro que es sólo miedo. Sé quién soy, sólo que no puedo visualizarlo por completo si me detengo en un sólo momento de mi vida, es como querer ver una ciudad completa parado en una esquina, es necio.
Entonces comienzo a relajarme un poco y a entender que no tengo que ver todo el panorama completo en este momento, entonces entiendo lo que es la fe. Es confiar en que lo que veo hoy es sólo una pequeña parte de algo inmenso que me contiene y que es perfecto, que no me exige perfección, sino plenitud, que, entendiendo esto puedo ver el camino que se abre ante mí, la libertad y la responsabilidad que conlleva.
La responsabilidad de mi propia vida, de mí misma, de nadie más. Entonces las millones de posibilidades que tengo no me estorban para ver lo que yo anhelo, simplemente están ahí porque son parte de mi libertad e implican evolución, evolución espiritual. Tomar decisiones nos hace ser quiénes somos, vivir las circunstancias en la manera en la que elegimos vivirlas, nos definen como seres humanos, elegir dar el salto al vacío realmente es un salto cuántico en el plano de la evolución espiritual. La fe es en realidad un salto enorme en la evolución.
Aquel que tiene el valor suficiente de vivir la vida que quiere vivir, puede declarar que es libre.
Sabinne
Un Comentario
Hola Ortensia, gracias por tu comentario