Nada me ha servido tanto este año como haber ido de vacaciones a las playas de Oaxaca. Hacía ya casi seis años que no iba a visitar el mar. Han pasado varios años desde que contacté fuertemente con mis tres centros de forma muy equilibrada (inteligencia, corazón e intuición), sin embargo, me doy cuenta de que con el paso de estos años he ido perdiendo ese equilibrio y me he ido centrando más en uno sólo de esos tres centros que son vitales para tener una vida plena. Yo tiendo mucho a irme al centro de la inteligencia y dejar de guiarme por el corazón y la intuición. Este viaje a las playas de Oaxaca me acercó mucho a mis otros dos centros. Me doy cuenta de que estar en contacto con la fuerza del mar, del viento y la sal, de los rayos del sol, me permitió volver a sentir mi cuerpo, volver a escuchar mi corazón y entonces mi intuición despertó como una serpiente que hubiera estado dormida y comenzó a susurrarme primero un mensaje, después comenzó a tomar fuerza y se volvió un remolino en mi estómago. El mensaje ha sido dejar mi vida atrás, cambiar de residencia, perseguir mis sueños, tomarme un año para vivir experiencias de las que siempre he tenido anhelo pero que no he realizado, creo que por miedo básicamente.

Esta serpiente de la intuición me recuerda a la Kundalini, estar en contacto con el cuerpo permite escuchar al corazón y a la intuición. La inteligencia es una herramienta imprescindible, pero sin tener en cuenta el corazón y la intuición, es prácticamente un obstáculo.

Entonces se me viene a la mente un ciclo, que yo nombro, el ciclo de la declaración. Me percaté de mi estado vegetativo al entrar en contacto con la vida del exterior, contacté con la vida latente en mi interior, que estaba dormida porque mi centro de la inteligencia la adormeció por mera practicidad de la supervivencia. Pero al entrar en contacto con la fuerza vital del mar, del exterior, de la aventura, entré en contacto con mi propia vitalidad, con mis emociones, con mis anhelos más profundos. Entonces la intuición, que es esa serpiente dormida en mi columna vertebral que yo podría decir es la Kundalini, me permitió recibir el mensaje de mi Ser interior, el mensaje de lo que realmente quiero hacer en la vida, y mi inteligencia, mi corazón y mi intuición unidas me llevaron a formular una declaración con todo mi SER.

Estoy segura de que ya que he formulado esta declaración es inevitable que la lleve a cabo. Siempre he creído que los viajes despiertan la intuición, le recuerdan a cada persona la búsqueda que no ha concluido, siempre que estoy dispuesta y abierta a escuchar a mi intuición, reconozco que la vida se vuelve más intensa, más excitante, llena de vida y color. Cuando siento que esta serpiente intuitiva que habita en mi está dormida, es necesario hacer algo para despertarla. A veces las crisis la despiertan, a veces un viaje, a veces la muerte de un ser querido, pero sería maravilloso poderla despertar simplemente con la voluntad. Para esto yo pensaba que la meditación servía, pero primero hay que tener disciplina y meditar con el corazón, no con la mente, y para lograr eso puede llevar años de práctica constante. Otra manera en que yo descubro que la intuición también despierta, es a través de concentrarse en la relajación, darle a la mente un descanso y permitir que el cuerpo suelte los nudos energéticos que por miedo se le forman en cada chacra, en las articulaciones, en los músculos.

En fin, y para resumir un poco mis pensamientos sobre el tema, el ciclo de la declaración termina generalmente en cumplimiento de la misma, siempre que esta ha sido hecha con todo el SER. Y para que eso ocurra, se requiere:

1. entrar en contacto con la vida interior, con el corazón.

2. despertar a la intuición, serpiente dormida que yo equiparo con la Kundalini

3. escuchar los deseos profundos del SER

4.permitirle a la mente evaluar la mejor manera de realizar esos deseos, confiando en que son anhelos del corazón y del Ser, y que por ello, es lo mejor que puedo hacer para mí en este momento de mi vida

5. regresar al corazón para guardar esta sensación, este anhelo, para tener la energía necesaria para efectuarlo y formular la DECLARACIÓN

Finalmente, llevar a cabo el plan que ha surgido en este ciclo. Si yo me atrevo a realizar este ciclo de la declaración, no importa que parezca una locura cualquier decisión que tome, es seguro que voy a vivir experiencias que me acercarán a mi evolución espiritual, porque el Ser sabe bien qué necesito vivir para evolucionar en este momento de mi vida. Todo es cuestión de tener fe, de dejarse guiar por los anhelos del Ser, escucharlo, permanecer abierta a esta realidad y despertar a la conciencia de que todo lo que me rodea es realmente una ilusión, es el juego de conciencia, como lo llama Baba Muktananda, y que la verdad es que mi Ser es sabio y puede ver a través de la ilusión del mundo material.

Sabinne

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  1. Por el cuerpo sabe la respuesta « Sabinne’s Weblog el 30 Abr 2009 a las 3:15 am

    [...] hago hincapié, porque me topé con grandes coincidencias con lo que escribí en mi entrada de el acto de declarar, donde reflexionaba sobre cómo percibí el deseo de mi Ser de dejarlo todo, mi vida como la [...]

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